Muchísimo más fiel a la esencia musical sesentera que cientos de documentales, That thing you do!, ese filme medio desconocido dirigido y escrito por (es verdad) Tom 'El pesado' Hanks, es una cinta emocionante e imprescindible. Hay por allí un montón de cosas que nos recuerdan a esa época (o bueno, nos la retrotraen: es imposible que yo recuerde los sesenta): desde el hit burbujeante y espumoso que escribió para la peli Adam Schlesinger, el talentoso y multifácetico bajo de los Fountains of Wayne, la banda de power pop (sea lo que sea eso) norteamericana que es tan buena como desconocida, hasta las actuaciones de cada uno de los elementos, que sin deslumbrar a nadie, cumplen perfectamente con el rol establecido: Tom Everett Scott como el bataco innovador, rebelde y desmadroso, Liv Tyler en estado de gracia físico a la manera de la manzana femenina en discordia y Tom Hanks, como una especie de Brian Epstein gringo (dejando a un lado la homosexualidad).
Así, That thing you do! es una de esas pelis pequeñas que quizá no llegan al gran público pero que de alguna manera se escurren entre los resquicios del pop para llegar a una audiencia gozosa que las recibe y genera un culto a su alrededor. La primera vez que la vi contaba con algunos 13 o 14 años y aluciné barato el pop sesentero (como, tal parece, estoy condenado a hacer durante el resto de mi vida) y jamás la he olvidado: el soundtrack me lo bajé hará apenas unos tres años y no lo suelto, motivado por esa joie de vivre que pulula por las canciones (y principalmente por la pieza de Schlesinger, la homónima That thing you do!, recordatorio del mejor pop de bajo-guitarra-batería-voces en armonía que pueda haber, un revival de Beatles, Kinks et al que resulta delicioso y al que se le puede dar play un número casi ilimitado de veces al día sin que aburra y que le valió una nominación al Oscacar y al Globo de Oro). Todo en la peli funciona así como un mecanismo impecable: las secuencias de la banda en las transmisiones de TV, los fans alocados (do you remember Beatles?), el cambio del nombre, el punto máximo y la inevitable caída. Una belleza que resulta obligada.Como patrocinador no oficial de la free culture, les dejó acá la película para descargar en el ya típico taringazo.
1 birds singing:
Yo vi esa película hace poco, la canción principal esta bien chida :)
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